Valtierra está situada al abrigo de una serie de cabezos y peñas que horadados, con mucho esfuerzo, sirvieron de vivienda a cientos de familias valtierranas. Son las cuevas.

Es difícil buscar el origen de esta costumbre en el tiempo, ya que pudo ser utilizada en épocas más antiguas pero no es hasta el siglo XIX cuando se extiende a un amplio porcentaje de los vecinos, agricultores y jornaleros principalmente.

La razón que movió a la gente a utilizar estas viviendas fue principalmente la pobreza que imperó en la época. En la roca se excavaba un plano vertical y luego en sentido horizontal hacia las entrañas de la tierra. Ayudados por picos, palas y agua que reblandecía el terreno, conseguían ampliar las galerías.

Hasta principios de los 60 no se comienzan a abandonar las cuevas. A partir de entonces son muy pocos los que las utilizan, quedan en segundo plano como trastero, granero, almacén de aperos y piperos o cuartos de fiestas para los jóvenes.